Suele decir Santiago Álvarez de Mon que las vacaciones son un buen momento para leer parte de las lecturas, que los amantes de los libros siempre tenemos pendientes. De las que han ocupado mi verano me gustaría recomendaros las 3 siguientes:

«Retrotopía» del padre de la «modernidad líquida», Zygmunt Bauman. Es su penúltima obra, publicada ya póstumamente, y en la que afronta el futuro instándonos a recuperar puntos de referencia «antiguos». No es un relato utópico pero tampoco distópico. Y me ha hecho recordar necesariamente el concepto de «retroprogresión» tan bien articulado por el también recientemente desaparecido Salvador Pániker. Es un libro ciertamente algo ácido, como el resto de la obra de sus últimos años, pero con esa capacidad de penetración de la realidad social que sólo tienen los grandes. 

«Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal», de Stefano Mancuso, una de las máximas autoridades en un campo de por sí restringido: el de la neurobiología vegetal. Desafortunadamente nuestro propio lenguaje suele asociar al mundo vegetal, las características básicas de sin sentimientos y sin capacidades cognitivas («vivir como un vegetal» y un largo etc…). Pues bien, en el libro tendréis la oportunidad de recorrer, de la mano de Stefano, las conclusiones de las investigaciones de las últimas décadas sobre la neurobiología de las plantas. Descubriréis un universo seguramente nuevo y fascinante, y a partir de su lectura caminaréis por los parques y los bosques de otra manera…
«El ingenio de los pájaros», de Jennifer Ackerman, divulgadora -seria y documentada- durante más de tres décadas sobre ciencia, naturaleza y biología humana. Este libro es el «hermano», por decirlo así, del anterior. En él recorreréis las investigaciones de las últimas décadas sobre las capacidades cognitivas de los pájaros. Descubriréis que aún teniendo un cerebro estructuralmente diferente al de los mamíferos (divergimos evolutivamente hace unos 100 millones de años), sus estructuras tienen fascinantes funcionalidades cognitivas no sólo análogas, sino idénticas a las que realiza nuestro cerebro. Incluso al nivel de determinados circuitos neuronales para determinadas funciones. Además, para los más curiosos y de espíritu científico, cuenta con un detallado índice de notas al final, donde encontrar los papers originales que soportan las investigaciones. Como decía con el anterior libro, tras su lectura, miraréis de otra manera al gorrión que se posa en vuestra ventana, a la paloma que picotea en los jardines o al cuervo que nos encontramos en el monte.
Ojalá disfrutéis con ellos como he disfrutado yo!
Un abrazo,
Angel Luis